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¿Departamento nuevo o usado?: qué tener en cuenta a la hora de comprar

No hay una única respuesta a esta pregunta. Depende de las necesidades y del presupuesto que disponga el cliente. Los inmuebles a estrenar son más caros, pero requieren menos costos de mantenimiento. A la inversa, las propiedades antiguas, suelen ser más baratas, pero suelen demandar inversiones para que queden óptimas. 

Los bienes raíces a estrenar pueden poseer tecnología moderna, eficiencia energética y características actualizadas. Suelen tener menos necesidades de mantenimiento y reparaciones a corto plazo, pero su precio es más elevado en comparación con los departamentos usados. 

Los departamentos o casas más antiguas tienen por lo general un valor más bajo. Sin embargo pueden requerir más cuidados y posibles reparaciones debido al desgaste y envejecimiento de los materiales.

Cuando un cliente te pregunte si es preferible comprar un departamento nuevo o usado, te recomendamos primero indagar en el presupuesto con el que cuenta y qué clase de propiedad está buscando. Además debés contarle las ventajas y desventajas de cada tipo de inmueble. Considerando estos factores, tu cliente podrá tomar una decisión informada y podrás ayudarlo con la adquisición del mismo. 

En este artículo:

¿Es mejor comprar un departamento nuevo o usado?
¿Cuándo conviene comprar un departamento nuevo en lugar de uno usado? 
¿Comprar un departamento usado o de pozo?
¿Por qué un departamento usado supera a la inversión en pozo?
¿Qué preguntas podés hacerle a tu cliente para orientarlo en su decisión? 
¿Cómo encontrar propiedades nuevas o usadas para tu cliente? 

¿Es mejor comprar un departamento nuevo o usado?

Como te mencionamos más arriba, ambos tipos de propiedades cuentan con pros y contras, por eso es relevante que tu cliente considere varios factores antes de optar por uno u otro.

Estas son las principales diferencias entre departamentos nuevos y usados:

Un factor que ayudará a tu cliente a tomar su decisión es el margen de negociación que pueda tener con respecto del valor de venta de la propiedad. En la mayoría de los casos los bienes raíces a estrenar suelen tener menos margen de negociación, mientras que los propietarios de los usados tienen una mayor necesidad de venta, lo que permite negociar el precio de cierre. 

¿Cuándo conviene comprar un departamento nuevo en lugar de uno usado?

Para saber el momento adecuado para comprar una propiedad nueva, su valor debe ser competitivo en el mercado, es decir, equipararse con el de un inmueble más antiguo. Los departamentos a estrenar suelen ser más caros, y la gente prefiere inclinarse por comprar propiedades usadas por este factor, incluso si están en mal estado.

Los nuevos son más costosos en este contexto porque durante la construcción, se tasó el metro cuadrado a un valor más alto en comparación con los precios actuales. No hubo un "ajuste" para hacerlo competitivo frente a la oferta de propiedades antiguas.

Por ejemplo, supongamos que una persona invirtió en un inmueble en 2018 a un costo de 3 mil dólares por metro cuadrado. La pandemia retrasó la construcción y disminuyeron los precios, al punto de que en la actualidad el valor del metro cuadrado en USD para esa propiedad es de 1800. Es decir que perdió dinero.

¿Comprar un departamento usado o de pozo?

La elección entre comprar un inmueble usado o uno en construcción depende de las preferencias, circunstancias y el nivel de riesgo que esté dispuesto a asumir tu cliente. A continuación, te presentamos algunas consideraciones para ayudarlo a tomar una decisión.

Ventajas de comprar un departamento en pozo:

  • Precio inicial más bajo: por lo general, los departamentos en pozo ofrecen valores más baratos en comparación con los terminados.
  • Potencial de valorización: si se compra en una etapa temprana de la construcción, es posible que haya un aumento del valor antes de que esté finalizado.
  • Posibilidad de pago en cuotas

Desventajas de comprar un departamento en pozo:

  • Riesgo de demoras: existe la posibilidad de que la construcción se retrase, generando inconvenientes y tardanzas en la entrega del bien raíz.
  • Incertidumbre sobre el resultado final: al comprar en pozo, se confía en los planos y en la promesa de que el proyecto se completará.
  • Posibles cambios en las condiciones: durante el período de construcción, la situación del mercado inmobiliario, o de la planificación podrían cambiar, lo que podría afectar las expectativas iniciales.

También es importante investigar al desarrollador y su historial de proyectos anteriores. De esta manera, sabrás si cumple y si ha tenido éxito en el pasado. Esto dará más confianza a la hora de invertir.

¿Por qué un departamento usado supera a la inversión en pozo?

Según nuestra experiencia recomendamos comprar un inmueble usado debido a los riesgos que nombramos más arriba. 

Si tu cliente está decidido a invertir en un pozo, lo mejor es hacerlo cuando la obra esté avanzada y los precios de entrada aún no se hayan ajustado. De esta manera, se reducirán las desventajas y se conocerá la infraestructura real que tendrá la propiedad. 

No es recomendable entrar en un proyecto de construcción desde el principio, especialmente sin conocer al desarrollador. Por ejemplo, al invertir desde el inicio de la construcción, los metros cuadrados pueden variar en un 10% más o menos. En cambio, cuando la obra esté avanzada, se sabrá con certeza si el departamento cuenta con 61 o 54 metros cuadrados.

¿Qué preguntas podés hacerle a tu cliente para orientarlo en su decisión?

Cuando un cliente te consulte si le conviene comprar a estrenar o mejor invertir en un inmueble usado, es importante primero hacerle varias preguntas para poder orientarlo en su elección. Te recomendamos hacer las siguientes consultas:

1. ¿Cuál es su presupuesto?
: es fundamental conocer el monto de dinero con el que cuenta; si planea pagar en su totalidad, o si está buscando financiamiento.

2. ¿Por qué quiere comprar una propiedad?:
si se trata de una inversión, si es para sus hijo/s, si es para poner en alquiler, etc. 

3. ¿De cuántos ambientes quiere el inmueble?
: los valores cambian según los metros cuadrados y la cantidad de habitaciones que necesite.

4. ¿En qué barrio le gustaría vivir?
: la oferta y los precios pueden ser diferentes según la ubicación, ya sea en zonas céntricas, periféricas, o en localidades específicas como áreas familiares o universitarias.

5. ¿Hay algún requisito específico que deba tener la propiedad?
: consultale si desea que el departamento tenga cochera, balcón, patio u otras características particulares.


Con sus respuestas podrás hacer un diagnóstico y ayudarlo a elegir el departamento que más se adecue a sus necesidades. A veces, solo tienen que poner en palabras lo que está buscando y darle un pequeño empujón para que se decida. 

En última instancia, la elección entre un inmueble nuevo o usado está sujeta a las preferencias personales de tu cliente, su presupuesto, la ubicación deseada y su disposición para asumir el mantenimiento y posibles reparaciones.

¿Cómo encontrar propiedades nuevas o usadas para tu cliente?

Con todos los factores que mencionamos, el cliente podrá tomar una decisión sobre qué tipo de departamento prefiere. Sin embargo, es posible que quiera elegir basándose en la oferta del barrio donde desea establecerse. En este caso, es importante que estés familiarizado con las propiedades en venta de esa localidad.

Puede ser que ya tengas en tu cartera un inmueble que se ajuste a tu cliente. En caso de contrario quizás necesites llevar a cabo una comparación de mercado, es decir, contrastar las propiedades en venta y ofrecerle las opciones que mejor se adapten a sus preferencias. Para hacer esto, seguí los siguientes pasos:


1. Situate en el barrio.

2. Buscá departamentos que se acerquen a su presupuesto.

3. Filtrá por los ambientes y/o tamaño.

4. Discriminá los que no cumplan con el requisito particular que quiere el cliente, como una cochera o balcón. 


Después de esta investigación, podrás ofrecerle varias propuestas
. Pueden surgir muchas opciones, por ejemplo, un departamento nuevo ubicado más lejos de la ciudad, pero que tenga el mismo precio que uno usado, y el cliente decida inclinarse por esta propiedad. Por el contrario puede que le sea más conveniente un inmueble más antiguo, que requiere algunas reparaciones, pero que tenga más habitaciones y se encuentre en una zona céntrica.

Contanos en comentarios si usas alguna otra técnica para ayudar a tus clientes a que se decidan entre propiedades nuevas o usadas. Si tenés alguna duda dejanos tu comentario en este artículo, y si estás comenzando y querés crecer en el rubro ¡mirá cómo podés sumarte a nuestra red! 

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