Consejos para remodelar sin fundirte: cómo asesorar a un vendedor inmobiliario

A la hora de proyectar una remodelación en tu vivienda es importante evaluar una serie de factores y analizar alternativas que te permitan ahorrar tiempo y dinero. Si bien hay reformas integrales que requieren inversiones más costosas y otro tipo de planificación, siempre es posible realizar transformaciones low-cost que generen un impacto real en la propiedad.

Convertir tu casa en un espacio más atractivo y funcional es clave para agregar valor, especialmente cuando pensás en una futura operación de venta. El desafío está en encontrar una opción que se ajuste a tu bolsillo y que, a la vez, sea redituable. 

En este sentido, la planificación financiera será el primer paso. Esto te va a permitir comparar variables, ver los distintos estilos, averiguar precios de materiales y realizar una proyección lo más detallada posible, de forma tal de reducir la mayor cantidad de imprevistos que pueden impactar en los costos finales. 

Enfoque funcional y estético: mejoras estratégicas para la propiedad

Si lo que estás pensando es hacer un Fix and Flip, es decir invertir en la vivienda para luego ponerla a la venta, será importante centrarte en los espacios claves. El baño, la cocina y la sala de estar son aquellos ambientes que más llaman la atención de un comprador. Por otro lado, permiten generar cambios sin grandes obras. 

Renovar griferías, pintar azulejos viejos y agregar espejos en tu baño o restaurar muebles y encimeras, incluir apliques y pulir una mesada en la cocina, pueden ser un punto de partida para dar esa “lavada de cara” que estás buscando. 

Resulta clave rediseñar estos ambientes con una estética moderna, agregando detalles que brinden confort y pensando soluciones de almacenamiento inteligentes. Los revestimientos que ofrece hoy en día el mercado también son una muy buena opción, ya que permiten renovar y dar vida a cualquier espacio con la ventaja de una colocación rápida y fácil.

Para la sala de estar debés prestar especial atención a la iluminación, ya que esto dará la sensación de un ambiente acogedor. Pulir, plastificar o hidrolaquear pisos de madera también es una buena opción. Para los cerámicos y mosaicos se puede realizar una limpieza profunda y un encerado posterior que mejore su aspecto. En el caso de pisos muy maltratados que no pueden ser fácilmente reparados, la mejor alternativa serán los pisos vinílicos o SPC.

Detalles de terminación que aportan calidez

Para cambiar el aspecto general de una propiedad también será necesario poner énfasis en la pintura. Los colores neutros refuerzan la sensación de amplitud y reflejan mejor la luz natural. Por otro lado, la utilización del blanco, beige o gris claro transmite la sensación de prolijidad y acompañan mejor cualquier tipo de decoración.

Invertir en mejorar las aberturas también puede ser un elemento clave para remodelar un hogar. Mejorar sistemas de cierre, herrajes y vidrios ayuda a brindar mayor sensación de seguridad y acelerar la decisión de compra. Siempre que sea posible renovarlas sin grandes demoliciones son, sin dudas, un factor a tener en cuenta. 

Otros detalles como por ejemplo el frente o el interior de los placares ayudan a mejorar el estándar de calidad de manera low cost. Pintarlos, ordenarlos y sumar iluminación interna o accesorios funcionales permite mejorar su uso y transmitir una sensación de mayor cuidado.

¿Cómo calcular los gastos de manera inteligente?

Para tener una aproximación del costo total que va a implicar la remodelación tenés que contemplar la calidad de los materiales, el tamaño de los espacios y el alcance del proyecto como así también la mano de obra. Lo fundamental será priorizar aquellas reformas que aportan valor y optimizan el retorno de la inversión. En este sentido siempre será necesario evitar obras estructurales innecesarias, salvo que esto resuelva un defecto grave a los ojos de un potencial comprador. 

La posibilidad de reciclar ciertos elementos mejorando su aspecto, es una manera mucho más rentable que cambiar todo a nuevo. El objetivo es que el inmueble se vea cuidado y con un aspecto moderno, potenciando ciertas características que pueden jugar a su favor en el mercado. Como vendedor, tenés que pensar cuidadosamente cuáles son las reformas claves que pueden realizarse sin exceder el presupuesto.

La refacción, además, debe tener una coherencia con la ubicación y con el valor general de la vivienda. No tendrá ningún sentido gastar dinero en terminaciones premium en una propiedad de categoría estándar. La zona también determina el nivel de inversión que vale la pena realizar, ya que define el segmento de compradores al que está orientada la venta. 

Reservar una parte del presupuesto para posibles imprevistos es indispensable para que el plan llegue a buen puerto. Cualquier transformación que inicies sin tener un mínimo margen de error puede hacerte ir a pérdida. 

Si estás pensando en vender y considerás la posibilidad de realizar una remodelación de tu vivienda será clave analizar posibilidades y calcular los beneficios de las mismas. Una propiedad refaccionada siempre tiene un valor agregado y, además, permite una venta más rápida. 

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