Cuánto cuesta mantener una vivienda: gastos a considerar

Al momento de comprar una propiedad no solamente es necesario evaluar su precio sino también el costo de mantenimiento que la misma conlleva. Conocer en detalle estos valores resulta fundamental para evitar sorpresas en un futuro. En este sentido, tanto propietarios como inversores deben contemplar no solo los gastos fijos, sino también aquellos imprevistos que pueden surgir con el desgaste y el paso del tiempo.

Los costos de mantenimiento forman parte de la vida cotidiana del inmueble y tienen una incidencia en el presupuesto mensual. Son erogaciones que van desde los servicios hasta el cumplimiento de obligaciones con el consorcio y el cuidado general de la vivienda. Evaluar en detalle estos valores reducirá el riesgo y evitará contratiempos a largo plazo.

Gastos fijos básicos de una vivienda

Servicios esenciales

Los gastos fijos son aquellos que se repiten mes a mes y que resultan ineludibles más allá del uso que se haga de la propiedad. Dentro de este grupo están los servicios esenciales como electricidad, agua y gas, que pueden variar según el consumo pero que representan una constante dentro del presupuesto.

Impuestos, tasas y expensas

A estos se le suman los impuestos y tasas municipales, como el inmobiliario y la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza. En el caso de departamentos o viviendas en complejos se incluye el costo de las expensas, que pueden ser ordinarias cuando se trata del servicio de conserjería, limpieza o mantenimiento de ascensores, o extraordinarias cuando se relacionan a mejoras específicas. Además, en aquellos casos donde la propiedad cuenta con amenities, su mantenimiento también impacta en el valor de las expensas.

Identificar estos gastos de forma detallada permite proyectar el costo de mantenimiento general y calcular la rentabilidad en aquellos casos en los que se trate de una propiedad con fines de inversión.

Es importante tener en cuenta que muchos de estos gastos pueden ajustarse acorde a la inflación, las actualizaciones de tarifa o incluso a decisiones o cambios de consorcio. Por eso será necesario contemplar un margen de variación que permita evitar desajustes o desequilibrios financieros.

Costos de mantenimiento y reparaciones

Mantenimiento preventivo

A diferencia de los gastos fijos, los costos que implica preservar la propiedad no son previsibles. Estas inversiones pueden ser por mantenimiento preventivo y estar relacionados a pintura, limpieza de techos y desagües, control de los sistemas de climatización y revisión de las instalaciones de luz, agua y gas. Toda vivienda, incluso aquellas que estén en un buen estado general, sufre un deterioro y un desgaste a lo largo de los años.

Tener presente todo esto permite una mejor conservación del inmueble, disminuye la aparición de problemas y evita tener que recurrir a arreglos de mayor envergadura.

Reparaciones imprevistas

Por otro lado, también están los gastos producto de reparaciones imprevistas. Esto puede ir desde una canilla que pierde hasta problemas de filtración o humedad mucho más graves. Los sistemas eléctricos o las instalaciones de gas también pueden requerir arreglos, y en estos casos se necesita mano de obra especializada.

Lo ideal es tener siempre un capital de resguardo con el que poder afrontar estas averías inesperadas sin que eso signifique un desequilibrio en las finanzas.

Gastos extraordinarios que pueden surgir

En este punto se incluyen aquellas erogaciones que no están dentro de lo planeado y que no responden al uso cotidiano de la vivienda. Son situaciones puntuales o exigencias externas a las que el propietario tiene que responder.

Expensas extraordinarias en edificios

Entre los casos más habituales están las expensas extraordinarias en edificios, que generalmente son destinadas a obras como la reparación de las fachadas, la mejora de cierta funcionalidad o la puesta en valor de zonas comunes.

Cuando se pinta el frente, se remodela el hall, se equipa un SUM o se realizan arreglos de impermeabilización, el consorcio responde a ese gasto cobrando expensas extraordinarias que se calculan según el coeficiente de copropiedad o porcentual de cada unidad funcional establecido en el reglamento del edificio.

Seguros, eventos inesperados y arreglos urgentes

En las viviendas particulares estos costos pueden estar asociados a la reparación por eventos inesperados, como una tormenta, una inundación o un problema estructural que requiera una intervención inmediata. Muchas veces estos problemas pueden prevenirse mediante la contratación de seguros que contemplen posibilidades climáticas y de otra índole.

Por qué el mantenimiento ayuda a conservar el valor de la propiedad

Hay que tener presente que los arreglos y aspectos vinculados al uso y conservación, si bien van a afectar la economía mensual, también van a tener un impacto en el valor real de la propiedad en el tiempo.

Una vivienda en buen estado resulta más atractiva para posibles compradores o inquilinos y por eso esto será clave a la hora de calcular su valor en el mercado. Pensar en el mantenimiento como una inversión y no como un gasto es clave a la hora de sostener el valor de un inmueble a largo plazo.

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