A la hora de buscar un departamento para comprar, una de las decisiones que hay que tomar tiene que ver con la altura del mismo. Esto no es solo una cuestión de gustos sino que tiene un impacto real en el precio, en el estado de la vivienda, la calidad de vida o la seguridad. Estos y otros factores también dependen del barrio y de la manzana específica en donde se encuentre la propiedad.
Para asesorar de la mejor manera a los clientes es clave tener información sobre estas cuestiones a la hora de mostrar las opciones disponibles y programar visitas.
Departamentos en planta baja: pros y contras
Este tipo de viviendas son las más buscadas por familias con chicos, personas mayores o con movilidad reducida debido a la practicidad y comodidad. Además, al ser de fácil acceso presentan una ventaja en zonas donde hay cortes de electricidad frecuentes y el uso del ascensor es un problema o, incluso, en edificios en los que debido a no tener muchos pisos no se cuenta con uno.
Otra de las ventajas es que estos inmuebles en muchos casos cuentan con espacios verdes o un pequeño patio, un diferencial buscado en barrios residenciales como Colegiales o Villa Urquiza.
En relación a las contras, algunas de estas viviendas no cuentan con una gran entrada de luz natural y además suelen ser más ruidosas si se encuentran en barrios con mucho movimiento como el Microcentro o en calles transitadas o avenidas con acceso a transporte público. Esto, junto a cuestiones de seguridad, hace que en términos de precio sean más accesibles que departamentos ubicados en altura.
Pisos altos: más luz, aire y mejores vistas
Históricamente estos son los pisos más demandados en CABA debido a que ofrecen mejor ventilación y espacios más iluminados durante gran parte del día. Además, el ruido que llega desde el exterior en estos casos suele ser menor, algo a destacar en avenidas o zonas con movimiento como Belgrano, Palermo o Almagro.
Son requeridos también porque se consideran más seguros que pisos sobre el nivel de la calle o a los que se puede acceder fácilmente a través de los techos de las casas vecinas. Como punto negativo, puede ser un problema si se trata de una zona con cortes de luz o si el edificio no cuenta con ascensor.
Con respecto al valor, son las viviendas que suelen mantener un precio económico más estable con el tiempo, aunque esto varía según la zona o la calidad y los amenities del edificio.
Último piso: mayor exclusividad y potencial
Los departamentos ubicados en el último piso del edificio cuentan con la ventaja de la vista de la ciudad, un menor nivel de ruido y mayor exposición a la luz natural. Algunos ejemplos de barrios en los que se aprecia esto son Villa Crespo, Chacarita o Núñez, zonas en desarrollo y cada vez más requeridas.
Además, si bien depende del inmueble, en muchos casos se cuenta con acceso a una terraza privada, lo que significa un valor adicional para quienes buscan una experiencia similar a la de una casa pero contando con la seguridad de un edificio.
El mayor problema de los últimos pisos tiene que ver con la humedad y las filtraciones, sobre todo en edificios antiguos, de menor calidad o que no cuentan con el mantenimiento adecuado. El valor de estos inmuebles va a depender más que nada de la zona, encontrando precios más altos en barrios de categoría o modernos.
¿Por qué el barrio es un factor determinante en la elección del inmueble?
En CABA las diferencias que se presentan según la zona hacen que la elección de un departamento en planta baja o en pisos superiores sea cuestión de análisis. En el barrio de Villa Devoto, por ejemplo, puede ser más solicitada una vivienda sobre el nivel de la calle que cuente con patio que un piso superior. Lo mismo sucede con los últimos pisos, que van a tener distintos valores según estén en un barrio con mayor densidad como Palermo o un edificio en Puerto Madero.
Para asesorar al cliente y ofrecer las mejores opciones es fundamental identificar el perfil del comprador, cómo se conforma la familia y cuáles son las características que prioriza.



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