Zonas ruidosas vs tranquilas en CABA: cómo influyen en el precio el inmueble

El momento de elegir una propiedad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ya no se limita al precio o los metros cuadrados, sino que incorpora cada vez más variables vinculadas al entorno. En este contexto, el ruido y la contaminación sonora ganaron protagonismo como factores que impactan de manera directa en la calidad de vida y que empiezan a incidir en el valor de las viviendas. En reglas generales, cuanto mayor es la tranquilidad, habrá más demanda y precios más elevados. Por el contrario, una zona ruidosa tendrá más tendencia a la baja.

La cotización de un inmueble puede verse afectada por los niveles de sonido del barrio en el que se encuentra. En CABA, la Ley y 1540 de Control de Contaminación Acústica, regula los rangos aceptables dependiendo del tipo de zona que puede ser residencial, comercial o industrial. En cada uno de estos casos se fija una cantidad máxima de decibeles permitidos, que varía según los rangos horarios.

¿Qué se considera una zona ruidosa en CABA?

Barrios con perfil industrial y transporte pesado

Teniendo en cuenta la normativa vigente, podemos decir que las zonas más expuestas a la contaminación sonora serán las que tienen un perfil más industrial y con circulación de transporte pesado. Generalmente son barrios donde hay depósitos, fábricas y talleres de gran escala, como por ejemplo Villa Lugano y Pompeya.

En otros casos, los sonidos están más ligados al servicio de transporte público como puede ser la zona de Retiro, o la nodos ferroviarios como Barracas. En estos sectores la permisividad respecto a los ruidos nocturnos es mucho mayor.

Zonas comerciales y otros focos de ruido

En segundo lugar están las zonas comerciales, cuyos niveles de ruido aceptados son un poco menores. Se trata, de todos modos, de barrios con movimiento y circulación tanto diurna como nocturna, debido a la actividad gastronómica. Acá entran, por ejemplo, los barrios como Palermo, Once y Flores. El sonido suele intensificarse en las cercanías de las avenidas principales.

Más allá de estas denominaciones puntuales existen otros factores que pueden convertir un barrio en una zona ruidosa, como puede ser una obra en construcción, la inauguración de un boliche y la influencia de una nueva zona turística, entre otros.

Zonas residenciales: menos ruido y mayor precio

Por qué la tranquilidad favorece la cotización

En el otro extremo aparecen las áreas residenciales, que se caracterizan por su menor nivel de ruido. Son zonas tranquilas, generalmente compuestas por viviendas de baja altura. A diferencia de los casos anteriores, en estos barrios predominan las casas por sobre los locales comerciales y no tienen tanta circulación de transporte público pesado.

El confort acústico siempre es un punto a favor a la hora de tasar una propiedad. Suelen ser barrios elegidos por familias que buscan tranquilidad y descanso, en un entorno seguro. Otro beneficio es que su revalorización suele sostenerse en el tiempo, ya que la demanda es más constante y menos volátil.

Cuando una zona demasiado silenciosa puede jugar en contra

El atributo de la tranquilidad solo puede implicar una desventaja cuando se trata de barrios excesivamente silenciosos o poco transitados que presentan menor conectividad, ya sea por tener una oferta limitada de transporte público o por situarse demasiado lejos de los centros comerciales. Esto puede ser un punto en contra a la hora de cotizar y lograr vender una propiedad, ya que suelen ser zonas con menos demanda.

Cómo evaluar el nivel de ruido antes de comprar

Qué observar en distintas visitas

Antes de tomar la decisión de compra es clave analizar algunos aspectos, sobre todo si creemos que puede tratarse de una zona ruidosa. No alcanza con visitar la propiedad solo una vez. Es necesario acercarse en distintos días y horarios para observar el movimiento y el tránsito en los alrededores.

Factores del entorno que conviene revisar

También es importante considerar la cercanía de la vivienda respecto a las avenidas importantes, ubicar bares y negocios nocturnos en la zona, como así también la presencia de escuelas u obras en construcción.

Esta evaluación previa permitirá al comprador alinear sus expectativas relacionadas a la calidad de vida respecto con la realidad del entorno, evitando un malestar futuro. Por eso será importante que como corredor sepas orientar a tus clientes y recomendarle las mejores opciones a la hora de tomar esta decisión tan importante. Para más consejos como este te invitamos a que visites nuestro blog.

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