Ficha de negociación inmobiliaria: qué incluir y cómo usarla

Tres personas revisan información en una computadora portátil durante una reunión de trabajo.

Una ficha de negociación es una herramienta que permite ordenar las principales condiciones de una operación de compraventa. La misma registra cuestiones como el monto y la forma de pago hasta las fechas de boleto de compraventa, escritura y posesión, los gastos y otros acuerdos entre las partes. Como corredor es fundamental contar con este recurso para poder trabajar de forma más operativa y eficiente.

Esta plantilla centraliza la información, identifica los puntos pendientes y da la posibilidad de hacer un seguimiento más ordenado. Por eso es la aliada indiscutible para terminar de definir los aspectos que permitan llegar al cierre de la operación. Seguí leyendo para conocer más sobre este documento y descargarlo para usarlo en tu trabajo.

¿Qué debe incluir una ficha de negociación inmobiliaria?

Para que sea una herramienta realmente útil debe contener distintos elementos que intervienen en todo el proceso. Lo más aconsejable es dividirla en categorías que permitan centralizar los datos de la operación, las condiciones económicas, los plazos, la forma de pago y los gastos asociados.

Datos de la operación

Este apartado reúne la información básica y permite identificarla rápidamente. Incluye la fecha, el tipo de operación y la dirección de la propiedad. Puede indicar también cuestiones relevantes sobre su situación, como por ejemplo si se encuentra ocupada por el propietario, por un inquilino o desocupada.

También permite registrar los datos del potencial comprador y de otro corredor, en caso de que también intervenga. De esta forma, la ficha contiene la información básica para identificar la operación y las personas que participan en la misma.

Condiciones económicas

Acá se vuelcan los aspectos económicos de la propuesta. Esto incluye desde el monto de la oferta, la moneda en la que se acuerda la transacción y la forma estipulada para el pago.

También contempla el monto de escrituración, el lugar donde se realizará la firma y quién tendrá a su cargo la designación del escribano. Dejar asentadas estas cuestiones permite una claridad en las condiciones y evita que quede algún aspecto pendiente que pueda causar problemas.

Fechas y condiciones de cierre

Se trata de definir los principales momentos previstos para avanzar con la operación. Esto incluye la fecha del boleto y de la escrituración como así también de la entrega de la posesión.

Cualquier salvedad respecto a los tiempos debe ser aclarada en este apartado. Si existe algún plazo sujeto a una condición, una fecha que puede modificarse o un acuerdo especial entre las partes, se debe detallar de forma clara y minuciosa.

Impuestos, gastos y adicionales

La ficha de negociación también debe contemplar como serán distribuidos los impuestos y gastos asociados a la compraventa. Esto se refiere al impuesto de sellos y los gastos de escritura.

Siguiendo los usos y costumbres, la escrituración está a cargo del comprador y los impuestos de sellos van en un porcentaje compartido. Sin embargo pueden aplicarse criterios diferentes, acordando que los gastos irán a cargo de una de las partes o que se pactará una distribución diferente.

Lo importante es que esta situación quede clara y detallada en el documento, sobre todo si se aparta de lo habitual. Además, especificar estos valores pone de manifiesto los costos vinculados a la compraventa, más allá del precio de cierre acordado, lo cual muchas veces termina evitando sorpresas.

¿Cómo utilizar una ficha de negociación inmobiliaria?

Lo ideal es usarla desde el momento en que se recibe la oferta y partir de ahí poder ir completándola en distintas instancias del proceso. De esta manera el corredor puede ir ordenando lo conversado y teniendo noción de los aspectos que aún restan definir.

Es fundamental ir plasmando cualquier modificación de las condiciones planteadas inicialmente, ya que de lo contrario, el documento quedará desactualizado.

La ficha de negociación es una plantilla de trabajo para el corredor, es decir que no reemplaza los documentos contractuales de la operación ni se constituye como un instrumento jurídico formal. Su función es servir como herramienta interna de organización y seguimiento que conviene mantener actualizada y utilizar de referencia.

En nuestro curso La Inmobiliaria Inteligente vas a encontrar materiales descargables que son de gran ayuda en esta etapa del trabajo. Podés conseguir la ficha de negociación y otras plantillas de forma gratuita y llegar preparado a esta instancia de la compraventa.

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